Tratamiento del mal de Parkinson

Acupuntura, Alba Paulino, Medicina China.

Tratamiento del mal de Parkinson

El mal de Parkinson o la enfermedad de Parkinson son conocidos en todo el mundo como un tipo de trastorno que afecta especialmente la capacidad de movimiento de las personas. Afecta especialmente a las células nerviosas cuando no pueden producir las sustancias químicas que se requieren, las cuales conocemos con el nombre de dopamina.

Los síntomas con los cuales podemos identificar a esta enfermedad son por ejemplo un temblor constante en las extremidades, pero también en la mandíbula o en todo el contorno del rostro.

Por lo general podemos darnos cuenta que las personas que lo padecen suelen ser más lentas en sus movimientos, y le acompañan en muchos casos una rigidez que afecta solamente a las extremidades de brazos y piernas.

Tratamiento del mal de Parkinson: Causas

Como siempre, debemos destacar que la clínica requiere primero que todo el poder conocer e identificar las posibles causas de este mal, dentro de las más destacadas encontramos las siguientes:

  • Viento hepático: se considera que la raíz del problema o del mal del Parkinson es causado principalmente por el viento Hepático el cual puede ser desencadenado por múltiples factores.
  • Estrés: el estrés es uno de los detonantes más importantes con respecto al desarrollo de la enfermedad, también se considera que el estrés puede desencadenar el viento hepático causando el mal.

Recordemos que existen varias clases de estrés, una por aspectos emocionales y la otra por cargas laborales o responsabilidades.

  • Mala alimentación: para realizar un tratamiento del mal de Parkinson es necesario que podamos identificar los malos hábitos alimenticos que se tienen y que son causantes del mal, como por ejemplo los fritos o el abuso de comida azucarada.

Dentro del tratamiento del mal de Parkinson que suelen emplear, debemos mencionar los siguientes:

  • Corrección de la dieta: lo que se busca es poder cambiar la dieta que suele llevar el paciente y reemplazar aquellos alimentos que se consideran pueden ser negativos o desencadenantes de la enfermedad, por otros que sean más saludables y que aporten los nutrientes necesarios.
  • Ejercicios: los ejercicios que se realizan permiten que sea posible mantener un equilibrio y una coordinación entre la postura que tenemos y la manera en la que se gestiona la energía por nuestro cuerpo, esto permite que se puedan alinear y funcionar de la mejor forma.
  • Acupuntura: y todas las demás técnicas que se le asocian como es el caso de la auriculoterapia, la moxibustión en la cual es necesario el consumo de algunas plantas que nos ayudan con el tratamiento y la craneopuntura.

Si bien no hay rastros de que pueda curarse la enfermedad, lo que sí se puede conseguir, es retrasar el proceso de deterioro de la enfermedad, de esta forma el paciente tiene una mejor calidad de vida.

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